
Se acerca el evento principal de los últimos cuatro años en el rugby femenino. La selección de Inglaterra, conocida como las «Rosas Rojas», disputará la final de su Copa del Mundo en casa, en el estadio Twickenham, ante una audiencia récord de 82 mil espectadores. Se enfrentarán a la sorprendente selección de Canadá, que, al igual que en 2014, desafía nuevamente a la favorita. En este campo histórico se decidirá el nuevo campeón y se escribirá un nuevo capítulo en los anales de este deporte.








