Los Cleveland Cavaliers lograron una reñida victoria por 115-110 como visitantes contra los Chicago Bulls, un partido que puso de manifiesto tanto el brillo individual como importantes inconsistencias del equipo. A pesar del triunfo, los Cavaliers estuvieron a punto de dilapidar una ventaja masiva, lo que provocó llamados a una mayor profesionalidad dentro del equipo.
Donovan Mitchell estuvo ausente debido a una lesión ocular, dejando a los Cavs sin su base estrella. Al principio del partido, después de ir perdiendo 11-2, Cleveland realizó una impresionante racha de 43-11, estableciendo una ventaja dominante de 29 puntos que parecía sentenciar el resultado. Sin embargo, los Bulls protagonizaron una feroz remontada con una racha propia de 33-8, reduciendo drásticamente la diferencia y haciendo que los minutos finales fueran tensos.
James Harden demostró ser la figura central para los Cavaliers, especialmente al evitar un colapso total. Inició la anotación del equipo, aportando 22 de sus primeros 32 puntos, y terminó con un récord personal en Cleveland de 36 puntos. Harden demostró su destreza anotadora sin forzar tiros, asumiendo la responsabilidad cuando sus compañeros de equipo tuvieron dificultades. “No es lo suficientemente bueno”, afirmó Harden después del partido con respecto al rendimiento del equipo. “Tenemos que ser más profesionales, hacer un mejor trabajo al cerrar los partidos”.
Además de Harden, Evan Mobley tuvo una sólida actuación con 26 puntos y 14 rebotes, continuando su impresionante racha de promediar más de 20 puntos y 10 rebotes en los últimos diez partidos, un nivel de juego que los Cavaliers necesitarán sin duda en la postemporada, aunque aún se desea una mayor consistencia. Jaylon Tyson, regresando a la alineación titular, añadió 18 puntos y 11 rebotes, incluyendo cinco ofensivos, mostrando su valiosa energía para el equipo. Desafortunadamente, los minutos de Tyson en el último cuarto se limitaron a solo dos debido a una lesión en el dedo del pie, no a una decisión estratégica.
El entrenador Kenny Atkinson reconoció las dificultades del equipo en el último cuarto, señalando: “Nos conformamos, podríamos haber atacado más el aro. Eso es lo que pasa en un partido de la NBA. Ellos salieron en transición y llegaron más al aro”. El autor del artículo expresó escepticismo sobre ciertas alineaciones experimentales, particularmente la configuración de cuatro bases/aleros con Dean Wade como “pívot”, instando al entrenador a reconsiderarla.
A pesar de haber logrado tres victorias en sus últimos cuatro partidos, existe una persistente sensación de inquietud. El autor tenía grandes expectativas de una carrera hacia las Finales tras las adquisiciones de Harden, Dennis Schroder y Keon Ellis. Si bien esa posibilidad permanece, se necesita una evidencia más convincente de un rendimiento de primer nivel consistente, especialmente en partidos que deberían haber sido victorias decisivas.
Por parte de los Bulls, el ex Cavalier Collin Sexton aportó 9 puntos. Ahora en su cuarto equipo en ocho años, Sexton parece más adecuado para un rol de suplente, valorado por su esfuerzo y capacidad anotadora, aunque probablemente como un “trotamundos” de la liga. Para los Cavaliers, Sam Merrill añadió 13 puntos y Dennis Schroder contribuyó con 9.
El próximo desafío de los Cavaliers es un partido fuera de casa contra Nueva Orleans. El mensaje para el equipo es claro: eviten otro partido ajustado.








