
World Rugby está convencido de que la era de los resultados predecibles en las Copas del Mundo de rugby femenino está llegando a su fin.
Recientemente, la selección femenina de Inglaterra logró su 33.ª victoria consecutiva, conquistando la Copa del Mundo al derrotar a Canadá 33:13 en la final celebrada en Twickenham. Las “Rosas Rojas” reafirmaron su estatus como fuerza dominante y líderes del ranking mundial. Sin embargo, según World Rugby, su supremacía será seriamente desafiada ya en el próximo torneo.
Los expertos de la organización señalan el rápido progreso de varios equipos. Entre los principales candidatos a irrumpir con fuerza se mencionan Sudáfrica, Australia y Francia, así como las selecciones de Fiyi y Brasil. Un factor clave sigue siendo el nivel de inversión: Inglaterra destina anualmente alrededor de 15 millones de libras al desarrollo del rugby femenino, una cifra que supera significativamente la financiación de cualquier otra unión de rugby.
La Copa del Mundo de 2025 se convirtió en la más exitosa de la historia del rugby femenino. Se vendieron más de 444 mil entradas (el 92% de las disponibles), y la final congregó a un récord de 81 885 espectadores. La transmisión televisiva del partido atrajo a 5,8 millones de espectadores, convirtiéndose en el evento de rugby más visto del año en el Reino Unido. Es notable que más de la mitad de los asistentes eran mujeres, y para la mitad de ellas, fue su primera experiencia asistiendo a un partido de rugby femenino.
World Rugby considera que estas impresionantes cifras servirán como catalizador para una nueva fase de desarrollo. Los organizadores han instado a Australia, anfitriona de la próxima Copa del Mundo en 2029, a “actuar con mayor audacia y a una escala más ambiciosa”.








