La estrella de los Rockets, Kevin Durant, ha abordado con franqueza el inminente final de su ilustre trayectoria en la NBA. A pesar de seguir demostrando un rendimiento de élite como uno de los anotadores más prolíficos de la liga, el jugador de 35 años, que debutó en 2007, reconoce la llegada inevitable de esta transición.
Durante una aparición en el podcast The Boardroom, Durant comentó: “Se acerca el momento en que ya no será mi lugar, y nos estamos acercando a eso”. Subrayó la necesidad de prepararse para este próximo capítulo, comprendiendo que los lazos y experiencias únicas del baloncesto profesional —la camaradería, la hermandad y la conexión con los aficionados— serán insustituibles.
No obstante, Durant tiene la intención de mantener su vínculo con el baloncesto a través del juego regular y las rutinas de gimnasio una vez que se retire. Por ahora, Durant sigue siendo un jugador fundamental para Houston, controlando activamente su presente en la cancha, mientras el reloj avanza hacia su futuro más allá de la NBA.








