La Liga Nacional de Rugby (NRL) demuestra su postura inquebrantable al anunciar medidas estrictas contra cualquiera que decida vincularse con la nueva liga R360.
Ante la escasa disposición de los jugadores de rugby clásico para unirse a la llamada “Rebel League”, los organizadores del nuevo proyecto R360 han redirigido su atención hacia los atletas de rugby league. En respuesta, la Liga Nacional de Rugby de Australia (NRL) ha adoptado una postura intransigente: cualquier jugador, entrenador o agente afiliado a R360 será suspendido por diez años de participar en competiciones bajo la égida de la NRL.
Es nuestro deber actuar en el mejor interés de la liga de rugby y sus dedicados aficionados, y tomaremos todas las medidas necesarias para asegurar el futuro del juego. Desafortunadamente, siempre aparecerán organizaciones que buscan explotar nuestro juego únicamente para beneficio financiero. No invierten en el desarrollo de los jugadores; en su lugar, parasitan el trabajo ajeno, poniendo a los atletas en riesgo de pérdidas monetarias y obteniendo ganancias. En esencia, no es más que un engaño. Si algo sale mal, son los jugadores quienes sufrirán las mayores pérdidas. Cada parte interesada debe ser responsable de mantener los estándares que nuestros fans esperan. Hemos escuchado atentamente a nuestros clubes y hemos actuado con decisión.
— Peter V`landys, CEO de la NRL








