Los Columbus Blue Jackets aún tienen jugadores con contratos que expiran, conocidos como Agentes Libres sin Restricción (UFA), y su futuro en el equipo es incierto. Entre ellos se encuentra el defensa Erik Gudbranson; aunque hay esperanzas de renovación, no hay confirmación oficial. Informes previos sugerían que no continuaría, pero tanto su agente, Pat Morris, como el gerente general de los Blue Jackets, Don Waddell, han indicado que no se han llevado a cabo conversaciones en ese sentido.
Además de Gudbranson, los Blue Jackets tienen a Mason Marchment y Boone Jenner como UFAs pendientes. Por otro lado, el portero Ivan Fedotov probablemente no continuará la próxima temporada. Su falta de interés en jugar en la American Hockey League (AHL) y la posibilidad de regresar a la Kontinental Hockey League (KHL) si no asegura un contrato en la NHL sugieren una salida.
Por su parte, los Toronto Maple Leafs se enfrentan a una extensa lista de prioridades para la pretemporada. La tarea más crucial es convencer a Auston Matthews de que el equipo puede dar un giro y que debe permanecer. Si sus intenciones son diferentes, los Leafs deberán considerar un traspaso, lo que implicaría un cambio de estrategia de “retooling” a una reconstrucción completa.
La primera selección general en el próximo draft es una oportunidad importante, pero el éxito dependerá de la correcta elección de otros jugadores también. Una prioridad destacada es la adquisición de un centro para la segunda línea, lo que podría requerir una operación de traspaso. Elias Pettersson de los Vancouver Canucks, aunque joven y con un contrato a largo plazo, ha mostrado inconsistencia en su producción tras firmar su acuerdo. Vincent Trocheck de los New York Rangers, con un contrato más modesto, podría ser una opción si los Leafs tuvieran los activos necesarios. La opción de reincorporar a Ryan O’Reilly o incluso de probar a William Nylander en la posición de centro también se baraja.
Los Maple Leafs también planean realizar cambios en su defensa. A pesar de que la mayoría de los defensas tienen contrato, se buscará traspasar a algunos de ellos para remodelar la línea azul. Jugadores como Brandon Carlo, Oliver Ekman-Larsson, Simon Benoit y Morgan Rielly son candidatos potenciales para salir, aunque sus cláusulas de no-traspaso o sus contratos podrían complicar las operaciones.
Simultáneamente, el equipo necesita incorporar nuevos defensas. Encontrar un defensor de élite es un desafío, y la posibilidad de atraer a jugadores veteranos como Roman Josi o Zach Werenski, a pesar de sus elevados contratos y edades, no se descarta. Jugadores como Rasmus Andersson y Darren Raddysh son considerados como agentes libres de alto nivel, aunque podrían implicar una inversión considerable y no son necesariamente la solución definitiva a largo plazo. El equipo busca al menos un defensor con capacidad de mover el puck y/o un “veterano aguerrido” para las líneas inferiores.
En cuanto a la ofensiva, se busca añadir más velocidad y habilidades defensivas en la segunda y tercera línea. Se necesitan entre dos y tres delanteros rápidos que puedan jugar en ambas facetas del juego. La posible vuelta de Ilya Mikheyev como UFA se considera, mientras que se evalúa la viabilidad de traspasar a Dakota Joshua y Max Domi.
La situación de los porteros también requiere una decisión: con tres bajo contrato (Anthony Stolarz, Joseph Woll y Dennis Hildeby), uno deberá ser traspasado. Finalmente, el futuro de los jugadores con contratos restringidos (RFA), como Matias Maccelli y Nick Robertson, aún está por definirse, y su continuidad podría depender de otras decisiones, incluyendo el regreso del entrenador Craig Berube.
