El jugador de los Phoenix Suns, Devin Booker, ha sido sancionado con una multa de 35,000 dólares por parte de la NBA. La penalización se debe a sus fuertes declaraciones contra un árbitro tras la derrota de su equipo en el segundo partido de la serie de playoffs contra los Oklahoma City Thunder.
Booker, visiblemente frustrado por varias decisiones durante el encuentro, incluidas algunas que consideró confusas y perjudiciales, llegó a afirmar que dichas faltas eran “malas para la integridad del deporte”. Su descontento se centró en jugadas específicas que, a su juicio, afectaron negativamente el desarrollo y el resultado del partido.
Las críticas del escolta de los Suns no pasaron desapercibidas para la liga, que ha optado por aplicar una sanción económica para mantener el orden y el respeto hacia las decisiones arbitrales, incluso en momentos de alta tensión competitiva.








