Tras la derrota de los Warriors ante los Suns, Steve Kerr expresó incertidumbre sobre su futuro al frente del equipo.
En sus propias palabras, recogidas por ESPN: “No sé qué va a pasar. Todavía me encanta entrenar, pero lo entiendo. Estos trabajos tienen fecha de caducidad”.
Kerr planea tomarse una o dos semanas para reflexionar antes de reunirse con el propietario Joe Lacob y el gerente general Mike Dunleavy Jr. Su contrato actual ha expirado y no hubo conversaciones de extensión durante la temporada.
“Si mi tiempo aquí ha terminado, solo puedo estar agradecido”, afirmó. “Puede que continúe. Puede que no”.
Una era dorada
Durante doce temporadas, los Warriors, bajo la dirección de Kerr, forjaron una dinastía, conquistando cuatro títulos. Sin embargo, la dinámica del equipo ha cambiado, con menos victorias y eliminaciones tempranas en los playoffs.
Las lesiones, incluida la de Stephen Curry, y la falta de cohesión del plantel contribuyeron a una temprana salida en el torneo de repesca.
Un momento emotivo
Al final del partido, Kerr se acercó a Stephen Curry y Draymond Green para expresarles sus sentimientos. “No sé qué va a pasar después, pero los quiero muchísimo. Gracias”, les dijo.
Draymond Green manifestó su deseo de permanecer en el equipo: “Espero haber hecho lo suficiente para seguir aquí”.
Stephen Curry, por su parte, dejó clara su postura: “Quiero que el entrenador sea feliz. Quiero que esté entusiasmado con el trabajo”.
La decisión pendiente
Kerr fue directo al abordar sus sentimientos sobre la posibilidad de dejar el equipo: “No quiero alejarme de Steph. Definitivamente no me iré a entrenar a otro lugar”.
Esto sugiere que su decisión no se basa en buscar nuevas oportunidades, sino en determinar si su etapa actual con los Warriors ha llegado a su fin.
Se tomará tiempo para pensar y luego conversará con la directiva para decidir si esta era aún tiene un capítulo más por escribir.








